30 de noviembre de 2015. Hace 1 mes del calvario, de como lo claro se volvió oscuro, de como veía la sangre manar de su cuello. No se si te echo de menos, pero siento algo, no me preguntéis el qué por que aun tengo que averiguarlo yo. Te quise tanto como mi propia vida, creía poder tener contigo una relación a lo romeo y julieta, o mucho mejor, a lo Calisto y melibea, como Melibea no puede soportar la idea de vivir sin su más preciado amor, como se arrojó sin mirar atrás por aquel ventanal con una única razón: Encontrarse con la persona que lo hizo feliz. Días antes de que te cortaras las venas del cuello, discutimos e incluso lo dejamos. Pero creía que iba ser como siempre, una pelea que acabaría en una tontería, pero no, esta vez iba tan enserio que por culpa de ello te suicidaste. Desde tu muerte estoy escribiéndote cartas y haciéndolas arder tal y como la hada del sueño que tuve me dijo, que para que leyeras las cartas debería de quemadlas y quedarme con la última le...
Lidero mi propias palabras.