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Mostrando entradas de abril, 2016

Verde, que si quiero verte.

Hoy ha cambiado mi suerte... Espera no. Seguía tan solo como hace 3 meses o 4, no sé, juré no llorar, sonreír como dos enamorados lo hacen a diario, ponerle a todo buena cara cuando en realidad era mala. Era un día normal, me levantaba me iba y volvía del instituto, era la mejor forma de despejarme de ti, en no pensar en tu forma de ser, en tu sonrisa, en tu amabilidad... En una infinidad de cosas buenas sobre ti. Siempre he creído que todo pasa por algo, pestañear, la lluvia, el sol, todo, absolutamente todo.  Ahora no estaba tan seguro, se que hay algo en mi interior que quiere salir, que quiere mostrarse pero tiene miedo a este mundo, algún día mi ser interior saldrá al exterior mostrando que soy la clase de persona que nunca había sido antes, alguien seguro, sin sufrimiento, rodeado de felicidad.  No sé porqué te vi, odio ese momento, odio ver tu nombre e instantáneamente ver como te va, si sigues igual sin mi, pero fui un simple fan tuyo más, tampoco puedo de...

Hola princesa.

Maldito frío, mis dientes tiritaban suavemente tal y como el arco que rozaba suavemente las cuerdas del violín, el viento sonaba gélido como aquel niño feliz que soplaba un copo de nieve. Solo tenía un objetivo, llevaba desde esperándola frente a la puerta del instituto desde que las agujas del reloj empezaron a girar, podía pasar frío, pero todo lo hago por amor, un amor incomprensible, adorado por nuestra parte, solo nos basábamos en poemas de nuestros queridos poetas para seguir adelante, nuestras promesas eran tan dignas como las de Calisto a Melibea, Calisto iba a verla a pesar del peligro, en cambio yo, me decidí a recogerla todos los días a la salida del instituto, hiciese frío, calor, me daba igual la temperatura, las condiciones climáticas, me daba todo igual solo por ella. El sonido del timbre era tan odioso como un graznido de veinte cuervos, resultaba bastante incómodo, el niño con el copo de nieve se asustó que la nieve cayó al suelo rápidamente, dejando otro mont...