Despertarme cada día rodeado de mis propias lagrimas, ¿Qué duro verdad? Efectivamente, pero era un secreto, del que nadie debe enterarse. Cada noche la misma historia, yo, corriendo sin parar hacia esa persona que me haría feliz, cuando llegaba a él, un par de fotos y un gran abrazo de amigos, todo perfecto, la lástima es que todo fuese un sueño, un sueño con los ojos cerrados, causado por toda las ganas de que ocurra en la realidad. Me dijeron que los sueños, sueños son, que no deberían afectarte porque no tienen porque suceder en la realidad, pero esa regla es solo aplicable a lo que llamamos a las pesadillas, si yo estuviese ante mi mayor deseo en un sueño tendría que creer en ese sueño, tiene que afectarme a mi débil corazón, solo por una causa, despertarme en mi habitación oscura, tumbado en una cama, solo. Puede ser una tontería pero desearía que esos sueños fuesen mi vida, poder soñar con los ojos abiertos, para sentir esos momentos de verdad y no que solo duren un cier...
Lidero mi propias palabras.