Ir al contenido principal

Posdata: Que te den



11 de aquel mes, de aquel año, ya daba igual, todo era totalmente diferente, parecía como si había cambiado totalmente dejando aquel inmaduro, que lloraba por cada cosa mala que le pasaba y no sabía solucionar nada por solo estar cegado, hacerle caso a sus sentimientos.
Estaba cansado de hacer caso a mis sentimientos, de que me guiaran en mi vida, una y otra vez. 
Mi corazón blando, era atacado diariamente, a veces no lo sentía hasta el golpe fuerte, cuando se contraía fuertemente al saber que me habían vuelto a mentir, traicionar.. ¿Que más da? El caso es que pretendían hacerme daño, aunque fuera involuntariamente, o voluntariamente ¿Quién sabe?.
Cada golpe que recibía, cada día que pasaba, cada hora, cada minuto seguía sufriendo sin poder olvidar todo el daño producido, que por muchas risas que mostrase, todas eran falsas, ninguna verdadera.
Me situaba en aquella azotea del edificio, mirando a la nada, aunque pensando en todo. Seguía sin olvidarme del daño recibido, aunque ya no era un niño, había madurado, gracias a todos los golpes recibidos durante todos los días por aquella persona que era capaz de alegrarme los días mientras que por detrás seguía mintiéndome. 
Dejé de llorar, dándome cuenta que lo único que conseguía era mostrarle todas mis debilidades a la persona que se reía de mi. Hasta que un día me rebelaré, y ninguna lágrima, ninguna muestra de amor ni nada pueda hacerme sentir culpable, porque al fin y al cabo él mismo ha hecho que pierda esa compasión, reforzando mi corazón.
Posdata: Que te den

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...