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Mostrando entradas de julio, 2015

Querido Diario: Día 2

Continuación de Querido Diario, para leer el capítulo anterior pinche aquí Llegué a mi casa bastante cansado, eran alrededor de las 11 de la noche y había sido un día bastante divertido aunque algo raro. "Mamá, ya he llegado", mi madre salió de la cocina a recibirme y dijo "Antes de cenar sube a tu habitación y escribe en el diario, que lo tienes abandonado". Que pesada era aveces con el diario, subí a la habitación y abrí de nuevo el diario.. Día 2: Querido diario, al final sigo contándote cosas por culpa de mi madre, hoy ha sido un día fabuloso, he ido con mis amigos a un lago que hay cerca de casa, estábamos todos, la chica rubia, la morena, la típica loca que hay en un grupo y mi mejor amigo y algunos cuantos mas. Todo eran risas y muchas trastadas dentro del agua. Todo era genial hasta que propuse un plan y era nadar hasta lo mas lejos posible, nadie me hizo caso todo el mundo siguió a lo suyo ignorándome completamente como si no hubiera dicho nada...

Futuro

"Yo de mayor quiero ser Astronauta" , "Yo de mayor quiero ser.. Fútbolista". Pero ahí quedaron nuestros sueños en un solo querer, de pequeños hablábamos del futuro pensando que pasaría cada cosa que dijésemos, conforme avanzamos en edad te das cuenta de que no podemos hablar de lo que ocurrirá en el futuro, solo podemos orientarnos sobre lo que creemos que sucederá en el futuro de nuestras vidas.  De pequeño me encantaba decir que un futuro quería ser informático u otras muchas cosas, eran ilusiones de niños, conforme avanzaba, el presente iba siendo más duro, comenzaban los problemas, los estudios empezaban a aumentar de dificultad, todo se complicaba. Y aunque podamos orientarnos un poco sobre nuestro futuro, tampoco hay que fiarse ya que en esta vida ocurren muchos giros inesperados.  Mi caso es las amistades y el amor, mi comienzo en estos temas era difícil, era el típico niño marginado con miedo a todo el mundo por temor a que me hicieran algo, me es...

2 minutos o más

Conocí... Bueno no, os estaría engañando de nuevo y eso no me gusta, tras 8,9 meses conociendo a aquella persona que era un simple conocido, que al principio creía que iba a ser de lo más especial en toda mi vida, pero no, el destino lo arrebató de mis manos, hizo que pasara de mi contestando a todos mis mensajes por no hacer el feo de dejarlos en el olvido. Yo a pesar de todo seguía ahí apoyándole en todos sus malos momentos, bueno mejor dicho en todos los momentos sin valorarme, dejándome tirado cuando era yo el que le necesitaba.  Cuando por fin supo valorar mis acciones nuestras vidas se unieron, empezamos a ser algo mas importante que unos simples conocidos, ahora eramos dos en uno. Era una de las razones que me ayudaban a diario a levantarme, sacar esa felicidad de mi cuerpo que estaba escondida en el exterior. Contestaba enseguida a los mensajes , se le notaba que le gustaba hablar conmigo a todas horas.. Eso era el pasado, el bonito pasado, en el que decía que no...

Querido diario

Era un niño rubio, ojos marrones claritos al que le afectaba mucho la luz del sol, medía 1'70 metros mas o menos, era bastante tranquilo, divertido y sobre todo muy fiestero. Así me describí en mi redacción para la clase de lengua, mientras continuaba mi madre apareció cuando por fin estaba concentrado y todo me salia bien, "Hijo, te he traído esto", lo que fuera estaba envuelto en un papel de regalo muy bonito, con toda la ilusión del mundo abrí el regalo, esa ilusión duró muy poco ya que tenía ante mi un diario. "MAMA ¿Por qué me regalas esto?, es para niños pequeños yo ya soy un adulto, tengo 16 años.". Ella con toda claridad y muy segura de si misma dijo "Tranquilo, tu comienza a escribir ya que te servirá de mucho".  Llenó de rabia pero a su vez triste ya que pensaba que seria un juego de playstation, abrí el diario, pero no sería el típico diario que cuentan cosas sin sentido, yo solo escribiría cosas importantes. Cogí mi pluma y comencé...

Raro

Sinceramente.. Me veía normal pero con gustos muy diferentes, a eso en este mundo lo llaman tener gustos raros, ser raro en general. La diferencia con todos los demás es que no me gustaban las perdices, sonreír por obligación al final de cada cuento para que el lector se quede satisfecho con lo que pensaba que ocurriría, no soy esa persona que piensa que el bien siempre debe ganar, porque el mal suele ser demasiado bueno. A mi me gustaban los cuentos con un final inesperado, no siempre tiene que ser feliz, mi cuento era mi vida, y yo había aprendido a leer este cuento en el que las perdices no son muy abundantes, que muchas relaciones acaban con un simple "Adiós", pero que detrás de ese adiós se esconden los mejores momentos que has pasado con esa persona y que nunca olvidarás. Me alegro en los días "malditos", a los que la gente llaman como Martes 13 y Viernes 13, esos días me dan suerte sin temer a las leyendas urbanas que cuentan sobre dichos días, porque so...