Ir al contenido principal

Querido diario


Era un niño rubio, ojos marrones claritos al que le afectaba mucho la luz del sol, medía 1'70 metros mas o menos, era bastante tranquilo, divertido y sobre todo muy fiestero. Así me describí en mi redacción para la clase de lengua, mientras continuaba mi madre apareció cuando por fin estaba concentrado y todo me salia bien, "Hijo, te he traído esto", lo que fuera estaba envuelto en un papel de regalo muy bonito, con toda la ilusión del mundo abrí el regalo, esa ilusión duró muy poco ya que tenía ante mi un diario. "MAMA ¿Por qué me regalas esto?, es para niños pequeños yo ya soy un adulto, tengo 16 años.". Ella con toda claridad y muy segura de si misma dijo "Tranquilo, tu comienza a escribir ya que te servirá de mucho". 
Llenó de rabia pero a su vez triste ya que pensaba que seria un juego de playstation, abrí el diario, pero no sería el típico diario que cuentan cosas sin sentido, yo solo escribiría cosas importantes.
Cogí mi pluma y comencé a escribir:
Día 1.
Querido diario, no se por que hago esto.. Bueno sí lo se, por no hacer un feo a mi madre.
 A partir de ahora te contaré solo las cosas importantes ya que paso de escribir estupideces, pues eso, aquí acaba mi día. Ya nos veremos de nuevo.
                                                                                                 Continuara.. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...