Ir al contenido principal

2 minutos o más


Conocí... Bueno no, os estaría engañando de nuevo y eso no me gusta, tras 8,9 meses conociendo a aquella persona que era un simple conocido, que al principio creía que iba a ser de lo más especial en toda mi vida, pero no, el destino lo arrebató de mis manos, hizo que pasara de mi contestando a todos mis mensajes por no hacer el feo de dejarlos en el olvido.
Yo a pesar de todo seguía ahí apoyándole en todos sus malos momentos, bueno mejor dicho en todos los momentos sin valorarme, dejándome tirado cuando era yo el que le necesitaba. 
Cuando por fin supo valorar mis acciones nuestras vidas se unieron, empezamos a ser algo mas importante que unos simples conocidos, ahora eramos dos en uno.
Era una de las razones que me ayudaban a diario a levantarme, sacar esa felicidad de mi cuerpo que estaba escondida en el exterior. Contestaba enseguida a los mensajes , se le notaba que le gustaba hablar conmigo a todas horas.. Eso era el pasado, el bonito pasado, en el que decía que no me cambiaría por nadie que siempre quería que estuviese a su lado.. En el triste presente, le da igual ahora ya no me elegiría como lo habría echo en el pasado, sus mensajes no eran los mismos dejándolos pasar 2 minutos o más, sólo para contestar un triste "jaja". 
No podía con mi alma en esos momentos que pasaba tanto tiempo sin recibir respuesta sabiendo que seguia conectado y pasando de mi. Ahora he reaccionado ante tal situación y cada vez que pase de mi yo contestaré todo lo peor que pueda solo para saber como me siento yo.
Diréis que tampoco es para tanto, sí lo es, después de como pintó el fabuloso pasado y como lo esta destrozando con el presente, es una clara representación de como una relación se marchita con el paso del tiempo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...