Ir al contenido principal

Hechicero


De tus mentiras nació mi ira, pensaba mientras corría por la playa en busca de mis amigos, mis verdaderos amigos, quienes estuvieron ahí en lo malo y en lo bueno, para hacerme reír o dejarme llorar en su hombro, todos mis últimos llantos, tristezas eran todo por tu culpa, la persona que consideraba que era una de las mejores en toda mi vida, solo era un triste y repugnante hechicero.
Sabías darme pena para que no me separara de ti, también sabías que ser más cariñoso conmigo cuando teníamos roces que ponían su hechizo en peligro. Con todo esto quedaba hipnotizado, y así usarme como una marioneta y quererme cuando todos pasaban de él o solo cuando todos estaban ocupados y se aburría solo.
Como tal marioneta que era, siempre acudía a sus llamadas al instante para mantenerlo feliz y que así no dudara en seguir a mi lado, pero como todo , con el paso del tiempo se va desgastando hasta tal punto que no queda casi nada, es decir, se rompe.
Mentira tras mentira debilitabas tu propio hechizo, tú mismo te perjudicabas sin saber lo que estabas haciendo, ya que pensabas que eras un experto en todo esto y sabrías manejar la situación, pero no, se te fue de las manos y te pillé, reaccionaste dándome excusas baratas, que solo un niño se creería, pero para tu desgracia no lo era.
Quiéreme todo lo que quieras, hechicero, por mi parte todo lo que siento hacia ti es odio, más bien ira , porque el odio se acumula poco a poco y así es como surge la ira.
Me reuní con mis verdaderos amigos y me acogieron como si no hubiera pasado nada, a partir de ahora solo me importan ellos mientras que tú, increíble hechicero, me da igual todo lo que me digas, solo
 Te odio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...