El frío parque, nuevamente estaba allí, esperando cada día, a la misma hora, tu tardanza, mientras mis ganas de verte iban aumentando al igual que aumenta el caudal del hermoso río que rodeaba el parque. Finalmente llegaste, apurada y hermosa como siempre: - Perdón, ya sabes como soy... - Tranquila, se como eres y por eso te hace tan especial. Hoy no es un día cualquiera, después de tanto tiempo voy a proponerte una locura. - ¿ De qué estás hablando? - Fugarnos, irnos de nuestras vidas y empezar una nueva, somos mayores, podemos huir y vivir para siempre los dos unidos. - ¿Estás loco? Mis padres nunca permitirían eso. - ¿ Y los míos, si? Claro que no, pero ahí está la emoción, en escaparnos y recorrer un mundo que desconocemos. - Tenemos 18 años, ¿Dónde piensas ir? - A conquistar tu corazón bella dama. Sabía como conquistarla, ya lo había hecho a menudo, pero no se si esta vez funcionaría. No era como las otras veces, el pedirle que nos quedásemos en el p...
Lidero mi propias palabras.