Ir al contenido principal

Eternidad.


El frío parque, nuevamente estaba allí, esperando cada día, a la misma hora, tu tardanza, mientras mis ganas de verte iban aumentando al igual que aumenta el caudal del hermoso río que rodeaba el parque.
Finalmente llegaste, apurada y hermosa como siempre:

- Perdón, ya sabes como soy...
- Tranquila, se como eres y por eso te hace tan especial. Hoy no es un día cualquiera, después de tanto tiempo voy a proponerte una locura.
- ¿ De qué estás hablando?
- Fugarnos, irnos de nuestras vidas y empezar una nueva, somos mayores, podemos huir y vivir para siempre los dos unidos.
- ¿Estás loco? Mis padres nunca permitirían eso.
- ¿ Y los míos, si? Claro que no, pero ahí está la emoción, en escaparnos y recorrer un mundo que desconocemos.
- Tenemos 18 años, ¿Dónde piensas ir?
- A conquistar tu corazón bella dama.

Sabía como conquistarla, ya lo había hecho a menudo, pero no se si esta vez funcionaría.
No era como las otras veces, el pedirle que nos quedásemos en el parque hasta las 2:00... Era vivir una eternidad juntos.

- No puedo lo siento, yo te quiero pero no puedo irme de un día para otro, si quieres fugarte con alguien hazlo con uno de tus amigos o con otra chica pero yo me voy.
- ¿Por qué das por hecho que esto lo quiero hacer con cualquier persona? Te buscaba a ti, encontré dentro de tu corazón una sensación de alivio, bienestar, de todo lo que hace al que está a tu lado alguien especial, por todo esto quería irme contigo, a vivir nuestra propia vida, sin depender de nadie.
- Lo siento, se que llevamos juntos demasiado tiempo pero... Adiós.

Veía como se iba, como sonaba el sonido de sus pisadas cada vez más lejos. Mi objetivo era irme con ella pero si no la tenía a ella no serviría para nada.
Empecé a correr hacía ella sabiendo que ya no la encontraría nunca más.


Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...