A día de hoy, he perdido mi miedo a perder, he aprendido que arriesgarse es la solución. Buena o mala, esa es la respuesta que hay detrás de todo.
Para mí, solo hay una respuesta. Poco a poco he notado como mi vida se ha ido desarrollando de mal en peor, ¿Por qué todo se cierne de oscuro cuando quieres ser feliz?
Siempre he confiado en que uno de los pilares fundamentales para mi vida era la amistad, ya que como siempre, nunca triunfé en el amor. Yo ya no creo en el amor.
Hay veces que habréis notado que no pasa nada interesante en tu vida, solo esas agujas del reloj, solo ese envejecimiento interno que acaba poco a poco contigo mismo. Pero cuando pasa algo, pasa de verdad.
Os animo a algo, a pensar si vuestra vida se ha visto alguna vez afectada por ese "boom".
Dos personas tiran de mi, lo mejor, es que una me recomienda dejar a la otra, cuando son ellas mismas las que me hacen confundirme, sin saber que hacer.
Como ya admití, olvidé lo que es el amor, solo recordaba a esas personas que me apoyaban en mis malos momentos, y en los buenos se reían al unísono.
A diario nos rodeamos de personas con quien estar, pero ¿Somos nosotros de verdad?
Aquí he de hacer un parón, es verdad que son múltiples las personas que nos rodean a diario, pero solo son muchas con quien estar, porque no son tantas con las que podemos ser.
Y os lo digo de corazón queridos lectores, con estas personas siento que soy yo, en las malas, en las buenas, en todo.
Pero la vida siempre me pone un camino, siempre acaba borrándome uno. Con esto me refiero a que una persona desaparecerá, la oscuridad me volverá a elegir o si no, simplemente la echará.
No puedo elegir a quien quiero más, son igual de importantes, igual de fundamentales, me llenáis completamente.
Bienvenidos a mi vida, estáis dentro de un gran mundo, de alegría y de tristeza, bienvenidos a mi corazón roto.

Comentarios
Publicar un comentario