Ir al contenido principal

Mi enemiga



Para que afirmar que somos una pareja normal cuando nosotros nunca cumplimos esquemas, nunca fuimos amigos, siempre tuvimos ese tira y afloja que causó todo el roce, nuestras miradas que mataban, nuestros insultos, todas nuestras peleas.
Desde el primer día siempre supe que nunca quise ser tu amigo, simplemente ser tu enemigo, un enemigo en el amor, provocar cada noche una guerra llena de pasión, de besos, de caricias. 
Me enamoré con solo mirarte de reojo, sonreí con el alma y me lancé a por ti.
Y es todo eso lo que me encanta de ti, tus malas miradas, tus manos acariciando mi cuerpo, tu sonrisa pícara y tus te odio transformados en te quiero.
Las cosas cambiaron fácilmente, ahora aceptamos que nunca nos odiamos, simplemente, nos amábamos como una buena pareja, a nuestro modo.
Ella causa todo en mi, maneja mi carácter, me revela que siempre hay algo por lo que luchar, me conquista en cada movimiento de la aguja del reloj.
Ella sabe como mirarme cuando me encuentro mal, sabe como hacerme sonreír, como volver a querer a la gente , como volver a ser yo.
Haces que me olvides de todos los problemas, fuiste un ángel caído del cielo, simplemente has mejorado mi vida.
Es por todo esto por lo que perder la razón fue un movimiento correcto, ambos la perdimos y cometimos un error, el error de amarnos, de dejar nuestras diferencias y aceptar lo que somos, unos puros y amados enemigos en una noche llena de pasión.

Por volvernos a besar cada mañana en la silla que fue testigo de nuestra necesidad.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...