Para que afirmar que somos una pareja normal cuando nosotros nunca cumplimos esquemas, nunca fuimos amigos, siempre tuvimos ese tira y afloja que causó todo el roce, nuestras miradas que mataban, nuestros insultos, todas nuestras peleas.
Desde el primer día siempre supe que nunca quise ser tu amigo, simplemente ser tu enemigo, un enemigo en el amor, provocar cada noche una guerra llena de pasión, de besos, de caricias.
Me enamoré con solo mirarte de reojo, sonreí con el alma y me lancé a por ti.
Y es todo eso lo que me encanta de ti, tus malas miradas, tus manos acariciando mi cuerpo, tu sonrisa pícara y tus te odio transformados en te quiero.
Las cosas cambiaron fácilmente, ahora aceptamos que nunca nos odiamos, simplemente, nos amábamos como una buena pareja, a nuestro modo.
Ella causa todo en mi, maneja mi carácter, me revela que siempre hay algo por lo que luchar, me conquista en cada movimiento de la aguja del reloj.
Ella sabe como mirarme cuando me encuentro mal, sabe como hacerme sonreír, como volver a querer a la gente , como volver a ser yo.
Haces que me olvides de todos los problemas, fuiste un ángel caído del cielo, simplemente has mejorado mi vida.
Es por todo esto por lo que perder la razón fue un movimiento correcto, ambos la perdimos y cometimos un error, el error de amarnos, de dejar nuestras diferencias y aceptar lo que somos, unos puros y amados enemigos en una noche llena de pasión.
Por volvernos a besar cada mañana en la silla que fue testigo de nuestra necesidad.

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