Continuación de Rosa Negra (La Cascada). Pinche aquí para leer el capítulo anterior. Me desperté sobresaltada sin saber donde estaba, no recordaba nada de las últimas horas... Una niebla negra tapaba mis recuerdos, solo me dejaba entrever algunos: Mi miedo al puente, el erotismo de Alex... Ahí estaban todos mirándome con cara de preocupación: Alex, Raul y Paula. Sus expresiones eran serias, ni una sonrisa, ni un gesto de que todo iba bien. Y de repente me acordé, el niño. Llevé mis manos hacia la tripa y comencé a tocarla. - Elena, ¿Cómo estás?- Dijo Alex. - ¿Qué coño ha pasado? Simplemente no recuerdo nada. - Estábamos mirando a un pato cuando perdiste el conocimiento Elena, pensé que te caías por el puente o no sé- Paula se acercó ami y comenzó a llorar. Lloraba por el gran contenido de miedo en su mente, la había metido en una escena de película dramática sin yo saberlo. Lo sentía y mucho. - Lo... Lo siento- Susurré a duras penas. Notaba como ...
Lidero mi propias palabras.