Si no me manifiesto pensareis que todo va bien, que sigo sonriendo cada estación, cada amanecer y anochecer, pero no es así.
Todo ha cambiado, mis sentimientos, mi vida, mi todo.
Decidí acabar con uno de los pilares de vida que apareció hace algún tiempo, sabía que dolería pero había que hacerlo, había que terminar algo que nunca debió de empezar.
Pero como siempre, el dolor siempre duró "poco", de momento.
Sabía que el cambio radical haría que me olvidase de ti demasiado rápido, que las nuevas personas me alegrarían de un modo especial, ellos no saben nada, eso lo hace especial, su inocencia, sus ganas de hacer pasármelo bien sin ver mis problemas.
Hasta que otra persona sustituyó a la otra. Intenté quererte pero me rechazaste, pero cuando vi tus facetas y todo lo que te definía supe que eras otra persona más que con el paso del tiempo me harás daño. La gente va y viene, mientras que algunos solo permanecen para siempre.
Ahora comienza un nuevo camino, lleno de deseos sin esperanza, unos deseos adheridos a la cruel realidad, pero aun así sigo luchando por lo que de verdad quiero, por aquellas personas que me sonríen cada mañana y me dicen que confían en mi.
No me hace falta esperanza para seguir sonriendo, mis deseos siguen en pie junto a una lucha constante por alcanzar lo que creía imposible.
Ahora he encontrado alguien totalmente nuevo en mi, totalmente distinto al de una etapa pasada, cambios y más cambios se avecinaran, mientras tanto, voy a dejar de ser un centro de algo para convertirme en el centro de mi mismo. Ahora es cuando comienza una de mis luchas.
Es hora de cumplir mis deseos junto a la gente que más me apoya.
El primer deseo es...

Comentarios
Publicar un comentario