Ir al contenido principal

Querido Diario: Bala perdida

Ésta es la continuación de Querido diario : Día 3 , para leer el capítulo anterior pinche aquí

Día 4: 
Son las 7:30 de la mañana, querido diario, te has echo un gran amigo mío, ayudándome a desahogarme en los peores momentos. Prometí venganza a todos mis "amigos" que decidieron dejarme plantado sin ninguna explicación, me voy a enfrentar a ellos en el instituto y saldré ganador de eso estoy seguro.

Llegué muy decidido al instituto, sin temblar, sin ninguna chispa de miedo, todo al revés, era muy valiente, quería enfrentarme a ellos y demostrar que no era un niño como ellos creían.
Me fui a nuestro punto habitual de reunión donde seguramente se encontrarán y allí estaban como siempre, sin echarme de menos.
Con rapidez cogí a mi mejor amigo del cuello y le golpee tan fuerte contra la pared más cercana que cayó al suelo con la cabeza ensangrentada, las chicas gritaron llenas de locura mientras que en un segundo todos los chicos me rodearon.
"¿4 contra 1?, sois todos unos traidores, ojalá y os pudráis en el infiero", mi voz sonó segura y preparada para saber lo que venía a continuación. Los cuatro se acercaron rápido ami, golpee al más grande de todos con un puño americano con pinchos que escondía en la mano izquierda, el chico, ensangrentado en la zona del estomago cayó al suelo mientras que los demás me inmovilizaron y me dieron una gran paliza.
Me dejaron tirado en la zona trasera del patio, tenia la nariz rota, un ojo morado y el costado ensangrentado, ya que me golpearon con el puño americano.
¿Había ganando? Pensé, el chico mas grande fue de urgencia al hospital ya que le clave lo mas profundo posible los pinchos y mi mejor amigo quedó casi inconsciente del gran golpe que le asesté , 3 de ellos salieron indefensos e iría 1 a 1 a por ellos. 
Me levanté como pude y comencé a andar como podía, eran las 3 de la tarde y antes de que acabe el día habré completado mi venganza.

                                                                                                     Continuará...

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...