Ir al contenido principal

Remordimientos


Era el trecho mas pequeño o ¿más largo?, no sé. Iba enrabietado, cabreado, triste, sin ánimos en general, mi vida era un total descontrol, algunos dirían este chico es bipolar por sus grandes cambios de humor, pero no, no tenía nada que ver con ese tema, todos mis cambios de humor ya sean de buenos a malos que de malos a buenos tenían nombre y apellidos, y es que mi vida era mucho peor que una montaña rusa, ya que cada vez la cuesta hacía abajo era mucho mas honda y luego cuando la vagoneta quiere subir de nuevo le cuesta mucho más, y algunos diréis pero cada vez podrás estar en un punto mas alto de alegría, pero es que cada vez que la subida aumentaba, menos tiempo de felicidad había en lo alto, y muchísimo mas tiempo de tristeza.
Le pegué una patada a una piedra que encontré por la calle, con toda mi ira y con todos los malos recuerdos que tenía en aquel momento.
Me sentía usado y tirado, como aquel peluche viejo que solo se le quiere cuando no hay ninguno mas, como alguien sin compasión, sin corazón, sin remordimientos.
Pero era el chico con más remordimientos del mundo y es que puedo perdonar pero no olvidar, y pensaba muchísimo todas las cosas que me ocurrían a alrededor y alomejor eso podría explicar mis altibajos emocionales.
Sabía que no me podía hundir del todo y no recuperarme jamás, siempre lo hago me cueste más o menos pero lo hago.
La piedra se rompió en 4 pedazos diminutos, pobre piedra, ella había pagado todo sin venir a cuento pero bueno, espero que algún día la alegría supere a la tristeza y los tramos de 10 metros de distancia no me parezcan como uno de 1 kilómetro.

Comentarios

  1. Pero lograste romper la piedra. Lo normal es que suceda lo contrario, entonces el olvidar es pertinente para cuando encuentre otra piedra en el camino, en vez de patearla, la aprecie por su presencia en miles o millones de años en el universo; en cambio uno, uno es un pasajero y no es el ombligo del mundo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...