Ya no sabía si escribía con tinta o sangre de mis lágrimas derramadas por ti, nunca creí que el tiempo pasara tan deprisa, que las noches añorándote se hicieran más cortas que los días de felicidad, que sólo te conseguía ver en las horas de luna, mediante esos preciados sueños que tengo contigo.
Cada noche pido soñar contigo, una y otra vez, un sueño que continúe días y días sin final, quiero verme envejecer a tu lado ¿Qué gran tontería no? La verdad es que ojalá y nos pudiésemos quedar en nuestra etapa de juventud, pero tú ya la pasaste y yo aquí sigo madurando día a día lo más rápido posible para alcanzarte, para que veas que no soy un chico cualquiera de 16 años, que me importa mucho más la vida, que se cuáles son sus ventajas y sobre todo desventajas, que he caído muchas más veces de las que puedes imaginarte, he perdido el contacto con el doble de personas más de las que he caído, y es que esos golpes mínimos maduran a una persona poco a poco.
1 mes desde nuestra última conversación, seguro que tú no lo has echado de menos,mientras que yo me sigo acordando de ti, día tras día sin parar, escribo tu nombre a escondidas y posteriormente lo tacho para quitarme el dolor que produjiste hace tiempo, pero al parecer tendré que probar otra técnica para quitarme el dolor porque todavía sigo esperando tu contestación, sí tras un mes, quiero pensar que estás ocupado y no puedes contestarme, que el día menos pensado me llegará una notificación tuya diciéndome "Hola, perdón por la tardanza", pero que pena que eso solo ocurra en cuentos, y es que mi vida dejó de ser un cuento de niños desde el primer golpe.
Si algún día lees esto dirás que soy un ignorante, pero si quieres puedo enseñarte ese cajón escondido simplemente mio, antes estaba ocupado por otra persona, pero ahora solo hay restos de papeles, esos papeles fueron cartas para ti, con tu nombre tanto al principio como en el medio como en el final, pero todas esas cartas acababan siendo tachadas, ya sea por una rabia interna o simplemente porque no tendrían un destino.
Eso de pasar página no es lo mío, me cuesta bastante pero no pasa nada, si no puedo olvidarme de ti te seguiré recordando día tras día como algo inalcanzable pero a la vez alcanzable y cuando piense que la cague con ese último mensaje te escribiré tantas cartas como pueda, y al final acabaré tachando tu nombre.

Comentarios
Publicar un comentario