Esta es la continuación de Día Z: Sobrevivir es nuestro único destino. Pinche aquí para ver el capítulo anterior
Kenovich
Todo era tan alegre, Maria había sido un gran experimento, todo daba buenas respuestas, su mutación a una de esas criaturas... Todo estaba empezando a girar en torno a mi.
Maria siempre iba detrás de mi, protegiéndome de cualquier amenaza, todo su carácter humano había desaparecido, solo quedaba un corazón parado dentro de su cuerpo.
Cogí el micrófono para enviar un mensaje a los del laboratorio de mi triunfo, "Hoy es un gran día, el mundo estaba casi dominado por nosotros, pero ahora lo estará totalmente, esa tal Sofia no podrá con el experimento 3229, Maria, un humano mutado a la criatura más fuerte del mundo. Mi criatura.
-Señor Kenovich, en el bosque, se han visto 2 personas acercándose lentamente, pero se han detenido, no sabemos que está pasando.
- Parece que están viniendo... Enviar el ejercito mas fuerte a ese bosque, que no se acerquen.
Sofia
Empezaba a nevar, en el bosque. Allison me seguía apuntando con el arma para que fuese con ella y dejase a mi amiga Maria tirada, para que ellos la rescatasen, pero no podía, no podía dejarla después de que todos los demás muriesen para rescatarla.
- No... Entiendes.... ¡NADA!
- La que no lo entiendes eres tú, te llevo diciendo mucho tiempo que no eres una simple chica, eres alguien importante para el mundo, para parar a kenovich, estás totalmente loca y solo piensas en ti...
Corrí hacia ella en zig zag para que no me disparase, la golpeé en la cara y ella retrocedió con el pómulo izquierdo rojo.
- Ya no es cuestión de sobrevivir Ali, es cuestión de salvar a alguien a quien amas, como tu amiga.
Guardó la pistola y sacó un cuchillo de su cinturón de combate.
- Te dije... O eres mía o estas muerta.
La nieve estaba empezando a cuajar, sus pisadas rompían el hielo, haciendo un sonido escalofriante.
Me golpeó rápidamente con la mano derecha en el costado derecho, lo impedí moviéndome rápidamente hacia la izquierda. Con el impulso la intenté golpear con la mano izquierda, pero ella me lo impidió levantando el brazo izquierdo, donde sostenía el cuchillo.
Antes que pudiese razonar con su mano derecha me retorció el brazo izquierdo, tanto que me hizo caer al suelo del dolor.
Intentaba levantarme, pero el dolor del brazo izquierdo me lo impedía.
- No eres 100% humana y aun así pierdes, patética.
Mi respiración aumentaba de ritmo al igual que los niveles de mi ira, cuanto mas rápido respiraba más rápido me recuperaba, no entendía nada pero era buena señal.
Me levanté para su sorpresa y me abalancé sobre ella para golpearla en el estómago. Ella debió de prever mi ataque y giro hacia la derecha mientras que a su vez, me golpeaba con el cuchillo en la cara, haciéndome una raja desde el ojo izquierdo hasta la parte derecha del labio superior, atravesándome toda la cara.
Volví a caer gritando fuertemente de dolor, creía que sería mi fin, que no podía recuperarme, la sangre caía a la fría nieve a la misma velocidad que el agua en una tormenta.
- Lo siento, di tus últimas palabras.
Me giró bruscamente y me pisó en todo el estómago haciendo que la sangre saliese también por mi boca, estaba acabada.
Vi como se acercaba con el cuchillo a mi cuello, para acabar lo que había empezado.
Empezó a rajarme el cuello poco a poco, para que sufriese por no haberla hecho caso, la blanca nieve se iba tornando oscura cuanto mas cortaba mi cuello, la voz no se producía en mi garganta, era mi fin.
- ¡Suéltela, agente 3.14, no es de su propiedad, si muere todos los cargos según la normativa caerá sobre usted.
Dicho esto un disparos se produjo contra Allison, estalló en la mano izquierda donde sujetaba el cuchillo, la obligo a soltarle y decir:
- No dejas ni un segundo para reaccionar, padre.
- Habías perdido la cabeza, la ibas a matar.
- La misión era o traerla o ... Cuando iba a pronunciar la siguiente palabra una bomba estalló al lado de nosotros, la onda explosiva hizo que el ejercito de los soldados se dispersase. Mi cuerpo salió disparado y choqué con un árbol.
No sentía las piernas, los brazos, el pecho... Lo único que notaba era como la sangre salía de mi cuerpo, y como esas heridas no se curaban y por lo tanto mis horas de vida se iban reduciendo a grandes pasos.
Vi como a 4 metros estaba el cuerpo de Allison y a su lado un gran charco de sangre, no se movía por lo que debería de estar muerta, al fin y al cabo se lo merece.
Oí un cuerno sonar, muchos pasos a mi alrededor. Unas manos me cogieron y me llevaron a un camión donde me iban a curar, de camino al camión vi como empezaba una guerra entre el ejercito de kenovich, zombies que llegaban en masa y los guardias de la élite.
Continuará..

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