Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2016

Presa de un te quiero.

¿Te dijeron alguna vez que alguien te amaba pero desde su punto de vista? Una pregunta, mil respuestas. Yo fui una de sus mayores sumisas, manejada a su antojo, herida en el camino, con un pie más allá de lo que fue el amor. Solía ser la niña que tenía lo que quería, si veía algo que me gustase tenía que ser mío, me daba igual lo que hiciese falta para conseguirlo, pero lo iba a tener. Pero como en cada cuento apareces tú, debilitandome de todo mi yo, me transformaste en una persona totalmente nueva, de esas que te levantas y no te reconoces en el espejo, efectivamente no me reconocía y era simplemente por tus heridas, tus maltratos hacia mi. Todo empezó con una suave brisa de invierno, alterando mis sentidos del calor, estaba totalmente helada y te ofreciste a prestarme tu calurosa chaqueta. Decidiste acompañarme a casa porque era una época difícil en la ciudad, saqueos, secuestros... Me dejaste enfrente del portal, marcada por tu perfume, tu sonrisa, y el tenue sonido que t...

En la pista de baile (II)

Continuación de "En la pista de baile (I)", pinche aquí para ver el capítulo anterior. No era una fiesta normal, era un juego de sangre, de muerte. Esos payasos habían conseguido lo que tenían como misión, un juego de supervivencia, sin amigos pero con aliados. Aliados traicioneros, que te podrían matar para salir ellos vivos, pero todos nos necesitábamos. Después de leer esa nota no sabía si buscar a mis amigos o simplemente esconderme como una niña para que no me pasase nada, aunque algunos de ellos vendrían a por mi.., Simplemente esperaba que ninguno de mis amigos hubiese perdido la cabeza. - ¡Ellos quieren esto! No hagáis nada y esto parará, los móviles no funcionan, lo han controlado todo, pero unidos podemos, parar. Gritaba una chica con todo el maquillaje esparcido por la cara. Una risa de payaso sonó fuertemente por los altavoces y todos nos giramos hacia la chica. Intentó correr pero una mano la enganchó del brazo fuertemente. Ninguno nos movimos, mirábamo...

En la pista de baile.(I)

31 de octubre, año 2016. Me llamo Monica, tengo 17 años y soy demasiado atrevida. En mi ciudad corrían los rumores de payasos locos matando gente, habladurías, pero esta noche era la noche halloween y tenía algo de miedo por los típicos graciosos de turno, que me los encontrase y me pudiese dar un fuerte ataque de asma, como la última vez que acabé en la habitación de "críticos" en el hospital. Ahí sí pasé miedo. Terminaba de subirme la cremallera del vestido azul cuando sonó el timbre de la puerta, habían venido a buscarme mis amigos, esta noche era la noche de brujas pero para nosotros, sería una gran noche de fiesta. Marcos, Ismael, Laura y Rosa me esperaban para que saliese, siempre llegaba tarde. Tardé 3 minutos en ponerme los tacones, pedirle dinero a mis padres y darme los últimos retoques, era la vez que menos había tardado, llevaba 3 horas arreglándome. Teníamos grandes planes, ir a la discoteca más famosa del pueblo, todo el mundo iba a ir allí. - Siempre ...

Feliz cumpleaños.

Veía cada globo volar, cada una de mis amistades desarrollarse sin escrúpulos. Aún soy joven y me hace ilusión contar a escondidas los días para mi cumpleaños. Si cumplo años significa que sigo viviendo, feliz o triste, eso da igual. Mis amigos me habían dado una gran sorpresa, hicieron que gracias a ese gran recorrido recordase los mejores momentos de mi vida. Cada paso que daba veía una foto y me venían todos los recuerdos. No quería llorar pero llegué hasta el año 2016, este año y vi la foto de grupo con esa persona... ¿Me alegré? No se, era una especie de tristeza y alegría, un gris entre el blanco y negro, la mancha de café que nunca desaparece. Había recibido 100 felicitaciones, cada una de ellas me alegraban más, pero me faltaba la 101, la tuya. No confundamos, esas 100 felicitaciones me alegraron tanto que con solo recordarlo se me viene esa suave sonrisa a la boca, pero todos tenemos ganas de que una persona en particular nos felicite, por el motivo que sea, el mio ...