La gente comenzaba a llegar a la estación, corriendo, andando, gritando, riendo, de todas las maneras posibles, cada grupo era independiente de otro, nadie miraba a los demás, todos eran invisibles a ojos de otros. Eran libres de hacer lo que quisieran.
Llevaba sentado media hora, viendo metros y gente salir sin parar, cada cinco minutos.
Mi única preocupación era mirar mi reloj azul y repetir mi canción favorita. Tenía que ser a esa hora, siempre había un metro a esa hora.
Miro el cartel del próximo tren, dentro de 5 minutos.
13:12
Me levanto y me coloco el primero, bajo la vista y cierro los ojos. Olvido por un momento la esfera que me rodea, olvido al mundo y me paro a escuchar mi canción.
La piel se me eriza, mi sonrisa aparece y abro los ojos poco a poco.
Nunca creí en el amor, nunca supe que algo podría hacerte tan feliz y a la vez tan triste, nunca me había enamorado hasta el día de hoy.
Me haces especial con solo mirarme, con tus buenos días, tus buenas noches.
Me haces sentir grande cuando me rozas las manos con timidez, cuando te acercas lento, cuando cierras los ojos, cuando nuestros labios se rozan.
Me haces creer en un mundo mejor, en una vida nueva. Tus sonrisas son perfectas, el hilo de tu voz abre mi corazón a todo el mundo.
A tu lado me siento seguro, me siento arropado por ángeles de la guarda, contigo me siento invencible, incapaz de caer.
13:14
Empezar una nueva vida no significa separarnos, significa querernos aún más, la distancia nos separa físicamente pero ahora, es cuando más te llevo en el corazón, cada mañana, tarde y noche recuerdo que te quiero, que te tengo a mi lado. Mi gran pilar, mi gran amor.
13:16.
Cada día la misma emoción, esa hora especial, esa canción que me recuerda cada momento a tu lado, la misma sonrisa, el mismo clima.
13:17.
El metro llega a la hora esperada, sin retraso como siempre. Subo contento, y una vez se cierran las puertas siempre escribo el mismo mensaje para la persona indicada:
Siempre cojo el mismo metro, ese que coincide su hora de llegada con el día en que te conocí.
Recuerda, te quiero demasiado.
El metro arrancó, mandé el mensaje y cerré los ojos introduciéndome en un nuevo paraíso, mi paraíso.

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