Ir al contenido principal

Cristalino.


Prometí no volver en garras del dolor, atraparme única y solamente en la felicidad, en el optimismo, lejos del cielo oscuro, lejos de tu mirada oscura, lejos de tus sombras.
Esa era mi intención antes de volver a la rutina, antes de sentarme cada tarde y mirarte mientras sonrío. 
Tres horas me sirven y me bastan para alegrarme el día con solo verte, una palabra, una mirada, todo me hace sonreír, incluso, ver como te vas con otros y me miras para decirme adiós. 
Tú me importas, ¿Yo te importo? Bienvenidos a una posible amistad especial, aquella que todos debemos de tener, aquella que proporciona la felicidad absoluta. 
Cada vez que me ves mirándote bajo la mirada y sonrío, cada vez que me hablas acabo loco por tus palabras. 
Simplemente, deberíamos de tener todos  una oportunidad para conocer a la persona que queremos. Compartir una tarde para ver como funciona todo. Sin embargo, en diferentes ocasiones la vida nos obliga a olvidarnos de esos ojos cristalinos a base de duros golpes, esos golpes a los que yo defino "oscuridad". 
Por eso aún no quiero acercarme, quiero seguir desarrollando la imaginación y vivir de ellos, ver tus ojos cada tarde, sonreír cuando nuestras miradas confluyen y sobre todo, volver a verme una y otra vez reflejado en tus ojos cristalinos, hasta tal punto que un día, sin darnos cuenta, quedemos reflejados en el corazón del otro.
Poco a poco todo se consigue, por ahora, sigámonos sonriendo desde cada lado de lo que parece un largo viaje. 

Muchas gracias por leer esta reflexión, como siempre podéis opinar sobre lo que os ha parecido y darle me gusta. 
Para más información y no perderos nada sobre los próximos acontecimientos en el blog pueden seguirme en mi red social principal de Twitter: @javieermg99
¡Los espero a todos apoyando esta reflexión y el próximo capítulo de Rosa Negra!.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...