Para que contaros como fue el enamoramiento si están cansados de leerlo una y otra vez, de "x" manera en cualquier historia romántica de hoy en día. La evolución de nuestra historia viene siendo algo más, nada destacable dentro del mundo amoroso, ahora quiero hacer un enfoque distinto, algo que pocos de verdad cuentan, como sentir el último día.
Sabía que todo se había terminado, pero una promesa, era una promesa. Bailaríamos al ritmo de "The night we met", la noche en que te conocí, el regreso a esa noche, donde comenzaste a ser especial, a bailar al son de mi vida, a mirarme desde poca distancia, a sentir el aire cálido procedente de tu boca.
Toda la gente bailaba con sus respectivas parejas, abrazados, besándose, prometiéndose un mundo que tal vez nunca fuese real, pero ahí estaban las ilusiones, como la mía cuando comenzó a brillar la luna llena iluminando tus suaves ondas que vestían tus delicados hombros.
Con una luz tenue te distinguí entre la multitud, tu vestido de encaje rodeando cada curva de tu cuerpo, a juego con tu inocente sonrisa, aunque ahora mismo no sabría deducir tus emociones como en otras ocasiones. Estabas pálida, tu maquillaje ocultaba las curvas de tristeza, de sufrimiento por algo que nunca debió de ver ocurrido, tus pies pisaban un suelo tembloroso, tu aura desperdigaba todo lo que quedaba de ti, vacía por fuera, al igual que yo, conectados por almas rotas.
En cada paso rememoraba cada momento, cada sol y luna, cada vez que te ruborizabas cuando te susurraba al oído, cuando tocaba suavemente tu pelo, todos nuestros momentos, todo lo que me hiciste vivir.
Estabas esplendida, ya no eras una más, eras tú, a pesar de todo, de nuestra ruptura, seguías siendo tú y solamente tú.
- Las promesas son promesa- Susurré cerca de su oreja.
Nuestras manos se enlazaron sin pensarlo, la canción había empezado y nuestros cuerpos se deslizaron de pie a pie al ritmo de la música.
Hazme volver a la noche en la que nos conocimos, en la que los fallos no importaban, en la que tus pupilas se dilataban al mirarme, déjame volver a acariciarte cada vez que te sientas mal, cuidarte y besarte hasta el fin de los tiempos.
Cada vuelta, cada mirada contaba, ambos teníamos la cara surcada de lágrimas, lágrimas simétricas causada por una misma razón.
Extendí los brazos rodeando su cuello y juntando nuestras cabezas, frente con frente, sin importar el alrededor, su jadeo, sus lágrimas brotando, su mirada inocente, sus manos temblorosas, eso era ahora mi mundo.
-" No puedo". Susurro con voz ahogada
- "No he venido a reconquistarte, he venido a cerrar un ciclo".
Dio otra vuelta mientras sus ojos se abrían enormemente, cadera con cadera, mirada con mirada, manos con manos, todo unido como siempre, no podíamos volver a volar, simplemente debíamos de acabar de la mejor manera nuestro primer amor.
Gracias a ella descubrí que era amar, pensar en alguien que me hace especial, que me quiere, que me cuida, así era ella.
- " No quiero perderte"- Dije mientras eliminaba sus lágrimas con mi dedo pulgar de su mejilla
- "Te quería tanto hasta que astillaste mi corazón".
Escuchaba la letra al ritmo de su corazón, desearía volver a verla sonreír.
Bailamos el final con todo el sentimiento que nos quedaba, abrazados corazón con corazón, acabando de la mejor manera posible.
La música terminó y ambos comenzamos a separarnos, no queríamos pero finalmente, decididos, nuestras manos se separaron, el aura que nos unía desapareció sin dejar rastro, nuestros corazones se encogieron hasta decir basta, ambos dos, en el centro de la pista, nos dijimos adiós con nuestra mejor sonrisa, el primer amor, el que nunca se olvida.
Simplemente quiero volver a esa noche, la noche en la que tú y yo nos conocimos.
Hazme volver a la noche en la que nos conocimos, en la que los fallos no importaban, en la que tus pupilas se dilataban al mirarme, déjame volver a acariciarte cada vez que te sientas mal, cuidarte y besarte hasta el fin de los tiempos.
Cada vuelta, cada mirada contaba, ambos teníamos la cara surcada de lágrimas, lágrimas simétricas causada por una misma razón.
Extendí los brazos rodeando su cuello y juntando nuestras cabezas, frente con frente, sin importar el alrededor, su jadeo, sus lágrimas brotando, su mirada inocente, sus manos temblorosas, eso era ahora mi mundo.
-" No puedo". Susurro con voz ahogada
- "No he venido a reconquistarte, he venido a cerrar un ciclo".
Dio otra vuelta mientras sus ojos se abrían enormemente, cadera con cadera, mirada con mirada, manos con manos, todo unido como siempre, no podíamos volver a volar, simplemente debíamos de acabar de la mejor manera nuestro primer amor.
Gracias a ella descubrí que era amar, pensar en alguien que me hace especial, que me quiere, que me cuida, así era ella.
- " No quiero perderte"- Dije mientras eliminaba sus lágrimas con mi dedo pulgar de su mejilla
- "Te quería tanto hasta que astillaste mi corazón".
Escuchaba la letra al ritmo de su corazón, desearía volver a verla sonreír.
Bailamos el final con todo el sentimiento que nos quedaba, abrazados corazón con corazón, acabando de la mejor manera posible.
La música terminó y ambos comenzamos a separarnos, no queríamos pero finalmente, decididos, nuestras manos se separaron, el aura que nos unía desapareció sin dejar rastro, nuestros corazones se encogieron hasta decir basta, ambos dos, en el centro de la pista, nos dijimos adiós con nuestra mejor sonrisa, el primer amor, el que nunca se olvida.
Simplemente quiero volver a esa noche, la noche en la que tú y yo nos conocimos.

Comentarios
Publicar un comentario