Ángel o demonio; Enemigo o mejor amigo; Amor o desamor; Tristeza o felicidad. Cada una de éstas cosas es el antónimo de la otra, aplicándolo a la vida es como si tú vida hubiera cambiado completamente, dando una giro de 360º.
Sentado en la época de primavera, en aquel prado, rodeado de bellas flores florecidas. Cogí una de esas flores, con pétalos blancos, para jugar al típico juego "Me quiere o no me quiere". En mi caso, no era amor de pareja, si no amor de amistad. Arranqué el primer pétalo, recordando como empezó todo, en como una persona que "pasaba" de él, en poco tiempo puede convertirse en el pilar fundamental de la vida.
El destino o coincidencia, que más da, en mi vida se había producido un giro completo de 360º.
Antes solo me hacía reír, ahora también lo hace, pero además de eso, es capaz de hacerme llorar de alegría y muchas otras cosas, en resumidas cuentas, hacerme feliz.
Cuando me dí cuenta me quedaban sólo 2 pétalos, arranqué el primero gritando triste "No me quiere", pero por dentro lleno de felicidad y al ver que solo quedaba un pétalo, le arranqué mirando al amanecer y gritando con toda mi fuerza grité "Me quiere".
Y es que esto de que tu vida cambie, a veces no está tan mal, ahora soy más que feliz, porque el destino me ha dado a esa persona, quien se ha convertido una de las cosas más importantes de mi vida.

Comentarios
Publicar un comentario