Continuación de Dia Z (I), pinche aquí para leer el texto anterior
Estábamos atrapados, rodeados por esos seres que solo querían devorarnos, me llamo María y me quedan 3 balas más la de la recámara, observaba a Raúl y aún no me podía creer que esto acabara así, todavía nos faltaba mucha vida por vivir.
Raúl empezó a chillar de la desesperación y muchos mas zombies se acercaron a nosotros.
¡Dios callate, están viniendo más, inutil!, le dije.
No se callaba, seguían gritando y algo se me pasó por la cabeza para hacer que se callara, con mucho valor dije "Raúl, lo siento", apunté con el arma y le disparé en la cabeza.
Los zombies inmediatamente se dirigieron al cadáver y con mucho sigilo, me escondí detrás de una mesa y cuando encontré el momento oportuno salí corriendo.
Lo siento Raúl, pero tenía que salvarme.
Teresa, Leo y David.
L.-¿Habéis oído eso?, era un disparo... Dios, no me puedo creer que hayan muerto..
T.-Ya basta chicos, vale, hemos perdido a dos de nuestros amigos pero esto es surrealista, tenemos que encontrar la pista y salir de aquí, ahora mismo no hay zombies o lo que sean por aquí pero huelen la sangre y no tardaran en venir, es hora de empezar a movernos, y lo más importante.. Nos defenderemos unos a otros , pero si la situación está perdida hay que salir corriendo, chicos, esto es lo más importante.
Junto a Teresa y David encontramos en el despacho general una tarjeta junto al teléfono descolgado, creemos que esta podía ser la pista, pero no sabemos donde encontrarla, ni mucho menos quien es la persona de la tarjeta.
Doctor kenovich
Laboratorios UST.
9431234521.
Nuestro próximo destino era la biblioteca, cuando nos disponíamos a salir, sonó como si alguien cerrará un cerrojo, corrí hacia la puerta y la intenté abrir, nos habían encerrado.
Continuará

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