Ir al contenido principal

Palpitos.

Secuela de Señor X, pinche aquí para leer el texto anterior.


Vuelvo a escribir, mejor dicho, desahogarme, soy de nuevo el señor X. Como bien os conté mi vida había cambiado, tenia unos amigos geniales y demás pero me faltaba alguien, una persona que se convertiría en algo especial... o tal vez no.
Me desperté aquella fría mañana de invierno, y en esa noche soñé con alguien, pero no eran esos sueños de siempre que te despiertan y te dan igual, no, era uno de esos sueños que dejaban algo en tu corazón y que te empujaba a hablar con esa persona con la que habías soñado.
Él era bastante mayor que yo, 10-15 años, sólo tenia que mandarle un mensaje y todo listo, pero ahí se encontraban mis miedos al fracaso, a que quedara mal ante aquella persona pero... Un palpito en mi corazón me decía que todo iba a salir bien,
Estuve todo el día reflexionando sobre ello, no podía quitarme el sueño de la cabeza, como esa persona podía volver a ocupar el lugar perdido por mi ex mejor amigo.
Al día siguiente me atreví a enviarle ese mensaje y le dije que no le conocía profundamente, que habíamos coincidido solo 1 vez en la vida pero me parecía alguien majo.
Cuando envié ese mensaje algo me recorrió todo el cuerpo, no podía dejar de mirar si me contestaba o lo miraría y pasaría de mi, pero no, un sonido de notificación surgió de mi teléfono móvil y ahí estaba su contestación, charlamos un rato, hablando sobre nuestro encuentro, cuando me di cuenta de que mi último mensaje fue leído pero no respondido, ¿Me hablará algún día o se olvidará totalmente de mi? Apuesto por lo segundo, pero se que algún día nos volveremos a ver y yo estaré esperando.
(II)



Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...