Ir al contenido principal

Día Z (V)

Continuación de Día Z (IV), pinche aquí para ver el texto anterior

Sofía y David:
-¡David!, ¿Cuántas balas te quedan?
- 7 más la recamara.
Ami me quedan 10, pero veía la horda avanzar hacia nosotros, algunos más rápidos que otros, hice un calculo rápido en mi cabeza y observé que había mas de 19 zombies, que eran las balas que nos quedaban, teníamos que usar el cuchillo y poco a poco matarlos a todos, ahora es cuando necesitaba enseñarles a los chicos quien era en realidad.
-David, coge el cuchillo, no dispares, yo los atraere y por la espalda tienes que matarlos poco a poco, yo soy una luchadora experta, me modificaron el ADN y me convirtieron en un ser especial, no sabía como contároslo, ahora no hay tiempo, venga a por ellos.
Silbé fuertemente y todos venían hacia mi, cogí el cuchillo y empecé a matar uno tras otro, con patadas, puñetazos, clavándole el cuchillo, hasta que vi que los zombies se dirigían a David.
Se puso histérico y uno de ellos se le echó encima, corrí lo más rápido que pude pero cuando llegué era demasiado tarde.
Teresa y Leo:
Lo teníamos enfrente de nosotros, Teresa estaba temblando de miedo, mientras que yo, gracias a las películas sabia como acabar con ello, solo disparándolo en el centro del craneo, pero era mucho más difícil de lo que parecía, oíamos detrás el sonido de la horda, de nuestros compañeros gritando, por sobrevivir.
Sin pararnos a pensar el zombie dio un golpe con el mazo que hizo que Teresa y yo nos separasemos, y saliéramos volando, aterricé contra una estantería destrozada, me hice bastante daño en la espalda.
Teresa rodó varias veces por el suelo hasta quedar tendida boca abajo, pensaba que le había pasado algo, pero no, se levantó y comenzó a disparar a esa cosa.
Nos acercábamos a el rápido, esquivando los golpes del mazo, él era más lento que nosotros.
Era mi momento, el zombie golpeó a Teresa en el costado, lo que hizo que me acercara demasiado a él y conseguir dispararlo.
La sangre caía de mi boca, tenía el costado derecho destrozado, no sabía si iba a salir de ésta, vi como David quedaba atrapado entre los zombies pero también vi como Leo disparó a ese gigante y lo mató, cuando Leo me miró para ver donde estaba, el zombie produjo un ultimo golpe, aplastando a Leo contra el suelo.
No me lo podía creer, me arrastré como pude mientras gritaba, con mis últimas fuerzas empujé el mazo y ahí vi el cadáver de mi amigo, aplastado, muerto.
Ahora sólo quedábamos 2,necesitábamos acabar con esto ya.
Continuará 

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...