Continuación de Día Z (III). Pinche aquí para leer el texto anterior.
Kenovich:
Por fin tenía a alguien en quien confiar, mi mano derecha, una vez aplicado el cloroformo, la tendí en la mesa de operaciones y cogí una muestra del virus que lo inició todo y se lo inyecté en la sangre. Ahora querida María estarás a mis órdenes y seras un ser muy poderoso.
Sofia, Teresa, Leo y David:
Ya casi no podíamos con nuestra alma, David y yo sujetábamos la puerta mientras Sofia y Teresa buscaban algo para atrancarla.
Habíamos llegado a la biblioteca sanos y salvos aunque nuestra munición cayó empicado a causa de que en algunas ocasiones estábamos totalmente rodeados.
Llegaron con una barra de metal, nos valdría para encontrar un mapa y salir corriendo.
Una vez colocada la barra, todos corrimos a buscar un mapa, sólo queríamos llegar a esos laboratorios y rescatar a nuestra amiga Maria.
S- "Lo tengo chicos, venir rápido no hay tiempo, hay que salir de aquí."
L- "¿Oís eso?, son como pisadas... De un ¿Gigante?, esto da muy mal rollo hay que salir ya.
Todos corrimos hacia la puerta cuando efectivamente, un zombie gigante con un gran mazo apareció por nuestra única salida.
Tapaba toda la salida con lo que era imposible salir de allí, tendríamos que luchar y matarlo... Pero de repente oímos a lo lejos como la puerta de entrada reventó, quiere decir que la horda venía a por nosotros.
Estábamos atrapados.
Me llamo Leo, sabemos que causó la infección, Maria está en peligro por culpa de ese doctor, de Raúl no sabíamos nada, puede ser que muriera en el intento. Ahora me encuentro con mis amigos dispuestos a luchar por sus vidas, todos con sus armas apuntando tanto a la horda como al zombie gigante, yo mientras estaba preparado para morir.
Continuará...

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