Secuela de Odio. Pinche aquí para ver el texto anterior
Hoy era el día, los nervios se apoderaron de mi poco a poco, no sabía como reaccionar, teníamos pensamientos diferentes, nuestra maduración era diferente, no sabía como esas ganas de conocer a alguien casi desconocido para mi fueran tan intensas, sabiendo que el mínimo fracaso me dolería demasiado, pero tenía que arriesgarme, a ver si nuestros latidos se unían y marcaban el mismo compás,para ver si su interés es el mismo interés que el mio.
Puedo temblar al ritmo de una canción de rock and roll para escribir el mensaje que aclararía todo lo que quiero conocerte, dejándote expuesto una parte de mi,
Mientras intento conectar mis latidos con él, tú, mi dulce y a la vez amargo falsante, nuestros latidos se desconectaron hace mucho tiempo, lo podía notar, notaba como tú ibas por tu lado y yo por el mío, la falta de interés, tanto en el tuyo como en el mío, en fin, todo para nosotros se acabó, pero una parte de mi dice que no debe dejarte ir, no se por que, serán por todos esos momentos que me hiciste pasar aunque detrás de ellos se escondiera una mentira.
Mi estado de ánimo no depende ya de ti, paso de sufrir por alguien como tú, no mereces la pena, aunque si que la merece la persona de hoy, puedo ver mediante fotos la seguridad en sus ojos, como lleva la verdad por delante y si todo se cumple, al final del día de hoy tendré una nueva amistad, en la que intentaré poner todo mi esfuerzo para que no desaparezca como la que tuve con ese ignorante, que no se dio cuenta de todo lo que le quería.
Nos vemos pronto dulces y amados lectores.
ATT: Señor X.
(IV)

Comentarios
Publicar un comentario