Ir al contenido principal

Nuestro latido.

Secuela de Odio. Pinche aquí para ver el texto anterior


Hoy era el día, los nervios se apoderaron de mi poco a poco, no sabía como reaccionar, teníamos pensamientos diferentes, nuestra maduración era diferente, no sabía como esas ganas de conocer a alguien casi desconocido para mi fueran tan intensas, sabiendo que el mínimo fracaso me dolería demasiado, pero tenía que arriesgarme, a ver si nuestros latidos se unían y marcaban el mismo compás,para ver si su interés es el mismo interés que el mio.
Puedo temblar al ritmo de una canción de rock and roll para escribir el mensaje que aclararía todo lo que quiero conocerte, dejándote expuesto una parte de mi,
Mientras intento conectar mis latidos con él, tú, mi dulce y a la vez amargo falsante, nuestros latidos se desconectaron hace mucho tiempo, lo podía notar, notaba como tú ibas por tu lado y yo por el mío, la falta de interés, tanto en el tuyo como en el mío, en fin, todo para nosotros se acabó, pero una parte de mi dice que no debe dejarte ir, no se por que, serán por todos esos momentos que me hiciste pasar aunque detrás de ellos se escondiera una mentira.
Mi estado de ánimo no depende ya de ti, paso de sufrir por alguien como tú, no mereces la pena, aunque si que la merece la persona de hoy, puedo ver mediante fotos la seguridad en sus ojos, como lleva la verdad por delante y si todo se cumple, al final del día de hoy tendré una nueva amistad, en la que intentaré poner todo mi esfuerzo para que no desaparezca como la que tuve con ese ignorante, que no se dio cuenta de todo lo que le quería.
Nos vemos pronto dulces y amados lectores.

ATT: Señor X.
(IV)

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...