Continuación de Día Z (II). Pinche aquí para ver el capítulo anterior. María: No tenía rumbo, solo escapar de aquel tenebroso lugar, no sabía donde estaban mis amigos, se fugaron sin nosotros. Llevaba detrás de mi una horda gigante de zombies, pero yo era mucho más rápida que ellos con lo que nunca podrían alcanzarme. Al fondo veía la salida, hice un ultimo esfuerzo y la alcancé, para mi sorpresa allí afuera unas 50 personas me estaban apuntando con un arma y un hombre con bata blanca me dijo : "Eres muy valiente, pero no puedes con todos nosotros, únete a mi y seremos grandes". Leo, Teresa y David: Estábamos desquiciados, cualquiera de esos bichos podía alcanzarnos en cuestión de segundos. Teresa encontró al cabo de 1 hora, una horquilla que nos ayudaría a abrir el cerrojo, David tenía practica y en 2 minutos éramos libres. Cargamos nuestras armas antes de salir, porque estábamos seguros que lo que nos había encerrado era un humano. Andábamos sigi...
Lidero mi propias palabras.