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Recuerdos



Mi corazón bombeaba sangre al ritmo al que leía, tenue, relajadamente. No podía concentrarme por algo en especial, bueno alguien.
Exactamente, estábamos sentados en aquella pradera, ese fiel viento que nunca nos abandona nos golpeaba en la cara, mejor dicho, nos acariciaba la cara.
"Dejame, tengo examen el lunes, eres un pesado." Mentira, no lo eras, pero tenía que hacerme el duro para que me dejase en paz, tenía que leerme el maldito libro y acabar con todos los exámenes y aprobar todo, pero como siempre sus ojos al igual que los míos brillaban pidiendo lo que el y yo pensábamos.
Venía a verme 1 vez al mes, sí era como mi hermano, era más que eso, lo quería muchísimo, vivíamos muy lejos uno del otro, también era de lo más diferente, yo era un loco feliz, mientras que él a causa de su edad había sentado la cabeza, pero cuando nos juntábamos los dos formamos una especie de persona, casi perfecta, con sus rasgos y los míos, hacemos una situación muy agradable.
No podía soportar su pesadez, mañana me tocaría levantarme nuevamente a las 7 de la mañana a leer, pero que más da, ahora estoy con él, pasando momentos inolvidables y eso es lo que de verdad me educa, esos momentos felices que me enseña la vida a como hay que ser con las personas que te quieren.
Ahí estabas tú esperándome para hacer una guerra de empujones, claro tu me sacas muchos mas años y puedes ganarme, pero no me importaba ganar o perder, sola y exclusivamente me importaba oír como te reías cuando uno de los dos caíamos al suelo y como hablábamos de nuestros problemas.
"Venga hagámonos una foto y que esto sea para siempre, viejillo".
Mire la foto y tal y como creía nos parecíamos más de lo creído, ese brillo a la derecha del ojo, esa sonrisa medio marcada, ya que si la marcábamos demasiado seriamos feos, y el detalle mas preciado de aquella foto es fijarnos en nuestros rostros en sí, demostrando que tanto él como yo habíamos encontrado nuestra alma gemela, y que a diferencia de la edad podíamos ser mejores amigos que unos que sean de la misma edad. 
Te espero, el mes que viene, mientras seguiré mirando esta foto cada amanecer,atardecer, anochecer, todos los días del año.
Le dí un fuerte abrazo y él me dijo " Nunca te lo tomes como una despedida, volveré, pequeñajo".

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