Ir al contenido principal

Semejanza.

Secuela de Nuestro latido. Pinche aquí para ver leer el texto anterior


Me encanta ese sonido, el golpe de la piedra contra el agua, y también tus sinfonías beethoven.
Volvía a este sitio cada vez que necesitaba despejarme la cabeza, porque sabía que iba a estar solo y el único ruido que sonara sería el de mi respiración junto a la música que me acompañase.
Mi corazón latía al ritmo del compás de la sinfonía, lento, triste, sin ganas de nada.
Solía ser animado, me iba la adrenalina, hasta que me rechazaste, mi fiel conocido, no se que pasó y si que tenías ganas de saberlo, aunque doliera mucho más. 
Tus ojos brillaban al igual que los míos, tu sonrisa... Era mucho mejor que la mía, aunque si que nos parecíamos en algo, ante la cámara reflejábamos nuestra forma de ser. Felices a más no poder.
Es verdad que no te conocía ni nada, pero había conseguido imaginarme un futuro contigo, comiendo pipas, jugando a la ajedrez... ¿Qué tonterías no? No, esas tonterías son las que mejor funcionan para pasárselo en grande, para demostrar quienes somos en realidad.
Has sido tú quien se ha negado a seguir, no yo, no me has dado la oportunidad de hacer que fuésemos amigos, te has ido sin más.. Dejándome sólo ante el ritmo de la vida.
Se que todo esto no acaba aquí, solo acaba de empezar, se que algún día sea oscuro, azul me da igual,que truene,que llueva, que haga todo lo que quiera, voy a salir a buscarte y verás quien soy en realidad, no temo el fracaso, temo mis sentimientos hacía ti, como puedes ser tan valiente de ignorar a una persona y seguir con tu vida normal.
No estoy exagerando, ni mucho menos, espero el día de nuestro encuentro, y sobre todo quedará grabado en mi mente nuestra primera conversación que tuvimos, y ahora una vez rechazada la segunda... Quien sabe cuales eran los motivos... Voy a luchar por algo que la gente llama amistad, nunca me voy a rendir tan fácilmente y más sabiendo que nos volveremos a ver.
Señor X.
(V)


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...