Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2017

Mis 13 razones.

No recomendado para personas sensibles.  (Relacionado con la serie "13 reasons why") (Historia totalmente ficticia). Hannah Baker  Alex Standall "Hola soy -----, así es no toques lo que estés usando para leerme, Ponte cómodo porque estoy apunto de contarte la historia de mi vida" ¿Te suenan estas palabras Hannah? Tú misma las usaste para recordar a todos que tu muerte no ocurrió de la nada, que llevabas un tiempo aguantando todo tipo de maltratos.  Es verdad, nadie te hacía verdaderamente caso cuando tú estabas lanzándote por un precipicio cuyo final llegaba con ocho letras "suicidio". He de reconocer que estoy en una situación parecida. No tan extrema, o tal vez sí. Según mi carácter sí, según el de otros, tal vez no. Cada vez que recordaba esas doce razones que me llevaban a esto ardía de la rabia, pero no podía más. Sentía que el mundo no me arropaba, que era un simple estorbo para todos los demás. Nadie alcanzaba la plena fel...

Delira.

¿Y si tal vez hubiese evolucionado como persona? Ya no escucho tus audios, ya no me araño el corazón pensando en tus "hola". Ya no sufro por salir y verte, ahora vuelvo a ser libre. Se que mi corazón manda sobre mi, que él busca un compañero sin avisarme, simplemente un fuerte palpito y todo comienza. Comenzamos a hablar, me enamoro, y después, caemos. Tú por tu lado y yo por el mio. Como siempre, separados. Últimamente noto como llegan personas nuevas a mi vida, pero mi corazón no quiere a ninguna, mi alma si, pero mi corazón no. Quiero enamorarme de aquella persona que me haga caso, de alguien accesible y no de alguien que me haga llorar cada noche. Cada mañana, a todas horas. Lo más extraño es que tu pérdida no supuso gran cambio para mi. Lo eras todo y en cuestión de un segundo mis ojos se vaciaron de lágrimas y volvió la sonrisa de hace dos meses. Estoy sintiendo nuevamente como mi vida mejora, poco a poco.  Mi sentido del humor ha regresado en el mejo...

Rosa negra ( La cascada).

Texto no recomendado para menores de 18 años. Continuación de Rosa Negra (El castigo). Pinche aquí para leer el capítulo anterior. (Atención a la negrita y cursiva al final del relato). Oía los susurros de los demás trabajadores. Era incapaz de retirar la mirada de los ojos de Alan. Estaba furiosa y quería venganza. - Si tantos aires de superioridad te das, ¿A qué has venido? - Creo que lo sabes demasiado bien, cabrón. - Tal vez no. - Lo has vuelto hacer, no se porque haces como si no supieses nada- Gritó Amelia. De repente apareció un largo silencio. Ahora todas las miradas se habían centrado en la recepcionista, que avanzaba con un paso firme hacia nosotros. - ¿Por qué no te estás callada? Estás más guapa. - Porque estoy harta de que trates así a tus exs. A todas les haces algo, deberían de mandarte al infierno. - Eres alguien repugnable- Dije apoyando a Amelia. - Entonces vete- Susurró Alan indicando con la mano el camino hacia la puerta. - ...

Confuso.

Ahora es cuando creo en la bipolaridad, soy capaz de alegrarme y ponerme a llorar en cuestión de dos segundos. Eres capaz de alegrarme el día con tan solo un movimiento de mano, una sonrisa, un simple "hola". Después, cuando desapareces de mi vista, mi corazón vuelve a encogerse, oír tus pasos alejarse, tu profunda voz entrando por mis oídos. Todo se aleja. Quiero conocerte hasta tal límite que estemos unidos. Pero siempre se presenta un problema, el que acaba con la felicidad, aquel que nunca puedes superar. Es por eso por lo que mojo mi cuerpo con la fría lluvia, pensando que, simplemente aparecerás con una manta para arroparme y llevarme a casa. Tu sonrisa me desencaja totalmente, haces que saque mi mejor faceta, pero luego, cuando desapareces, no se quién eres, te conviertes en alguien totalmente nuevo. Alguien del que yo no estoy profundamente enamorado. Es fácil mirar hacia delante y olvidar que nunca existió, pero no es fácil cuando la otra persona es ...

Úneme

Sigo sin entender esas canciones que me recuerdan a ti.  Recuerdo el humo de un cigarro consumido saliendo a través de tus finos labios. Recuerdo tú mirada hacia abajo, esa mirada lagrimosa. Recuerdo tu último mensaje. Tu último te quiero. Por eso cada mañana sigo arrancando cada pétalo de la rosa a la que denominaba te quiero. Las agujas del reloj acaban con las amistades, maldito tiempo, estás acabando con la mía. Cada día siento como cada parte de mi cuerpo se abre, poco a poco, dejándome desprotegido frente a los demás. Tú has sido esa persona que me has descolocado psicologicamente y luego me susurraste indirectamente que me arreglase yo solo. Solamente desearía que tú mismo me arreglases, con una aguja al rojo vivo y un hilo negro para tapar todo lo que no pudo ser. Para que se quedase en la parte de mi mente a la que nunca pueda acceder. Hace tiempo que camino solo por un camino que yo mismo he creado, pero siempre permito la entrada a gente. Por eso q...

Nuestro roce.

Creí que todo había empezado bien, genial. Pero como siempre, vuelvo a equivocarme. Te he buscado directamente pero a la vez indirectamente para otras personas. Deseaba oír tu voz, ver tu profunda mirada hacia mi. Tu suave risa. Amas a los que ríen, yo amo a los que me hacen sonreír, por eso te amo.  Creí que todo había cambiado, que después de nuestro suave roce, ya sabes, tu mano rozó la mía inconscientemente, pero no. Vuelves a la rutina, me miras y te alejas, me lees y no me respondes. Todo como antes, igual de desastroso, igual de triste. Quería confesarte que de verdad te quiero, que estoy ilusionado cada minuto de mi vida, que, por tu culpa, no puedo conocer a alguien más sin pensar en la inicial de tu nombre. Para ti todo es fácil porque no sientes lo mismo que yo, pero, si tanto te importo... Conóceme. Quiero que nuestras manos se rocen, que nuestras palabras fluyan, que tus ojos se cierren cada vez que ríes. He de aceptarlo, me encanta tu risa. No quier...

Supongamos un cuento.

Todo empieza así: Supongamos un cuento de niños. Supongamos un lugar bonito, el descampado de un parque con todo tipo de diversiones para niños. Ahora, supongamos a la gente. Reunión de niños rodeados de padres. Ahora, volvamos a suponer que todos los niños llevan atado a su dedo corazón derecho un globo que se agita por la suave brisa.  ¿Hermoso verdad? La suave bocina sonaría en instantes y yo tendría que desatar el globo para dejarlo volar. Dentro llevaba un mensaje, privado, nadie sabía lo que había, solamente mi corazón. (Si hago un paréntesis os explicaré de qué va todo esto. Yo, mi mente más madura se convierte en el cuerpo del niño. Los demás niños representa la gente externa a mi, amigos, conocidos  e incluso desconocidos.) Estaba ansioso de soltar el globo y verlo volar hasta desaparecer de mi vista. El papel no tenía ningún destino, simplemente dejarlo escapar hasta que cayese en las manos adecuadas. La bocina sonó y todas las madres ayudaron a los ...

Rosa negra (El castigo)

Texto no recomendado para menores de 18 años Continuación de Rosa negra (El café). Pinche aquí para leer el capítulo anterior. Raúl y Paula se fueron de la casa con un simple gesto. En el comedor de Alex reinaba el silencio. Su mirada era oscura, yo, en cambio, no dejaba de pasarme las manos por la tripa y pedir a Alex que me hablase. Lo necesitaba. - Esto es un error...- Susurré. - ¡¿Un error?!- Gritó furioso mientras golpeaba el cristal de la ventana. - ¿Y yo qué sabía Alex? Volvió a reinar el silencio durante diez minutos. Oía el rozamiento de los zapatos de Alex con el aire. - Necesito castigarte- Dijo al fin - ¿Castigarme?- Dije con voz temblorosa. Me levanté lentamente del sofá y me quedé mirándolo fijamente. Vi su suave y lento giro hacia mi mientras apretaba cada vez más los puños. - Sí. Se acercó rápidamente a mi y me agarró de la cintura y tiró fuertemente de mi. 3 horas antes. - ¿Elena qué sientes?- Dijo Paula acercándose a mi lentam...