Ir al contenido principal

Confuso.


Ahora es cuando creo en la bipolaridad, soy capaz de alegrarme y ponerme a llorar en cuestión de dos segundos.
Eres capaz de alegrarme el día con tan solo un movimiento de mano, una sonrisa, un simple "hola".
Después, cuando desapareces de mi vista, mi corazón vuelve a encogerse, oír tus pasos alejarse, tu profunda voz entrando por mis oídos. Todo se aleja.
Quiero conocerte hasta tal límite que estemos unidos. Pero siempre se presenta un problema, el que acaba con la felicidad, aquel que nunca puedes superar.
Es por eso por lo que mojo mi cuerpo con la fría lluvia, pensando que, simplemente aparecerás con una manta para arroparme y llevarme a casa.
Tu sonrisa me desencaja totalmente, haces que saque mi mejor faceta, pero luego, cuando desapareces, no se quién eres, te conviertes en alguien totalmente nuevo. Alguien del que yo no estoy profundamente enamorado.
Es fácil mirar hacia delante y olvidar que nunca existió, pero no es fácil cuando la otra persona es especial, cuando la necesitas emocionalmente.
Solo se que no había sentido algo tan fuerte por nadie nunca, que con tus suaves palabras has ido conquistando mi corazón sin saber en lo que te estabas metiendo.
"Y siempre hay una salida" me susurran voces conocidas.
Tal vez, ahora voy por un camino del que no conozco nada, todo está oscuro, mojado, el agua sigue golpeando las hojas secas.
En cuestión de meses has sabido arroparme totalmente, has evitado que caiga enfermo, e incluso, has mejorado mi salud.
En resumen, me he enamorado de ti por una simple y clara razón: Todas nuestras diferencias.
Quiero aportarte mis ganas de vivir, quiero que me aportes tu madurez.
Y no quiero que nuestro humor desparezca, porque al fin y al cabo, somos pura esencia cuando reímos al unisono.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...