¿Y si tal vez hubiese evolucionado como persona?
Ya no escucho tus audios, ya no me araño el corazón pensando en tus "hola". Ya no sufro por salir y verte, ahora vuelvo a ser libre.
Se que mi corazón manda sobre mi, que él busca un compañero sin avisarme, simplemente un fuerte palpito y todo comienza.
Comenzamos a hablar, me enamoro, y después, caemos. Tú por tu lado y yo por el mio. Como siempre, separados.
Últimamente noto como llegan personas nuevas a mi vida, pero mi corazón no quiere a ninguna, mi alma si, pero mi corazón no.
Quiero enamorarme de aquella persona que me haga caso, de alguien accesible y no de alguien que me haga llorar cada noche. Cada mañana, a todas horas.
Lo más extraño es que tu pérdida no supuso gran cambio para mi. Lo eras todo y en cuestión de un segundo mis ojos se vaciaron de lágrimas y volvió la sonrisa de hace dos meses. Estoy sintiendo nuevamente como mi vida mejora, poco a poco.
Mi sentido del humor ha regresado en el mejor momento. El optimismo aflora por cada poro de mi piel.
Mis relaciones han mejorado hasta tal punto de ser como hace varios años.
Y digo varios años porque salí de un bache demasiado profundo, me hiciste hundirme mis propias lágrimas dos años, mientras que tú vivías el día a día.
Salí de ti y volví a entrar en otro menos hondo. De todo se aprende me susurraron mis voces conocidas.
Y efectivamente aprendí, sabía que no podía volver a hundirme, al menos, no solo. Si me hundo yo, la otra persona se hundiría conmigo.
Ahora a día de hoy, se que todo delira. Que nuestra amistad está muerta.
Lo siento, ahora soy capaz de mirarte a los ojos y decir que no te quiero.
Ahora se que descubriréis a mi verdadero yo, alguien lleno de experiencias, y lleno de alegría.
Te espero con los brazos abiertos futuro (próximo) compañero de mi corazón.

Comentarios
Publicar un comentario