Ir al contenido principal

Delira.


¿Y si tal vez hubiese evolucionado como persona?
Ya no escucho tus audios, ya no me araño el corazón pensando en tus "hola". Ya no sufro por salir y verte, ahora vuelvo a ser libre.
Se que mi corazón manda sobre mi, que él busca un compañero sin avisarme, simplemente un fuerte palpito y todo comienza.
Comenzamos a hablar, me enamoro, y después, caemos. Tú por tu lado y yo por el mio. Como siempre, separados.
Últimamente noto como llegan personas nuevas a mi vida, pero mi corazón no quiere a ninguna, mi alma si, pero mi corazón no.
Quiero enamorarme de aquella persona que me haga caso, de alguien accesible y no de alguien que me haga llorar cada noche. Cada mañana, a todas horas.
Lo más extraño es que tu pérdida no supuso gran cambio para mi. Lo eras todo y en cuestión de un segundo mis ojos se vaciaron de lágrimas y volvió la sonrisa de hace dos meses. Estoy sintiendo nuevamente como mi vida mejora, poco a poco. 
Mi sentido del humor ha regresado en el mejor momento. El optimismo aflora por cada poro de mi piel.
Mis relaciones han mejorado hasta tal punto de ser como hace varios años.
Y digo varios años porque salí de un bache demasiado profundo, me hiciste hundirme mis propias lágrimas dos años, mientras que tú vivías el día a día.
Salí de ti y volví a entrar en otro menos hondo. De todo se aprende me susurraron mis voces conocidas.
Y efectivamente aprendí, sabía que no podía volver a hundirme, al menos, no solo. Si me hundo yo, la otra persona se hundiría conmigo.
Ahora a día de hoy, se que todo delira. Que nuestra amistad está muerta.
Lo siento, ahora soy capaz de mirarte a los ojos y decir que no te quiero.
Ahora se que descubriréis a mi verdadero yo, alguien lleno de experiencias, y lleno de alegría.
Te espero con los brazos abiertos futuro (próximo) compañero de mi corazón.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...