En un día oscuro y frío todo desaparece, las ganas de salir a pasar el rato, de hacer visitas, de pasar frío. Pero no desaparece las ganas de vernos. Verte desde la otra punta de la habitación, apoyado sobre la pared mientras escribes por el móvil sonriendo, ni una palabra, solo tu música es la que hace vibrar el tímpano de mis oídos, son tus ojos los que hacen vibrar mi interior, mis sentidos. Solo ilumina la habitación las pantallas de nuestros móviles, todo lo demás queda a oscuras, estamos bañados en una nube de oscuridad, de recuerdos que aun no hemos descubierto, de experiencias no sentidas. Yo si te veo, desde cualquier parte puedo sentirte en mi interior, en mis sueños, en mi mente, sin embargo, cada vez tú escuchas la música más fuerte y mis palabras quedan ahogadas tras el rock de tus auriculares. Intento moverme pero la oscuridad me lo impide, voy avanzando poco a poco a medida que los días pasan pero no consigo alcanzarte, tocarte el pelo y susurrarte que esta ha...
Lidero mi propias palabras.