Ir al contenido principal

Por ti.


Nadie en dos años me había hecho sentir lo mismo que tú me hiciste sentir. Esas ganas de llorar de alegría, esas cosquillas en el estomago. 
Creía haber olvidado esa sensación, que ya no volvería nunca más a mi apedreado corazón. Pero nunca digas nunca, has vuelto mi fiel sensación, me has vuelto a impregnar de otra persona imposible. 
Simplemente era una experiencia nueva, una situación inapropiada y muy privada. Esto último es lo que me priva a lanzarme a ti, mi privacidad. Por el simple hecho de que vivimos un día a día hipócrita, lleno de malos comentarios, de malas miradas.
Sigo cogiendo las sábanas de mi cama entre mis puños de la rabia. Sigo tapándome la boca para evitar el sonido de mi llanto.  
Te quise y te quiero, pero ¿Y si fuese una advertencia?. Debí de olvidarme de ti hace años, pero no lo consigo ni a punta de pistola. Cada foto, cada canción, me recuerda a ti, a tu suave voz susurrándome bajo la luz de las estrellas. Y es por eso que tengo miedo, miedo a abrirme a alguien que hable sobre mi privacidad, miedo a confiar en alguien que no seas tú. 
Contigo nada salió bien, tras tres años sigo cerrando mis puños cada noche intentando atraparte, pero ¿Y si fuese distinto con la nueva persona? 
Tengo miedo. Estoy perdido en la más absoluta oscuridad, encontré a alguien que no debí. Qué me atrajo con sus profunda confianza. 
Y es ahora cuando quiero gritar nuevamente mis sentimientos al cielo, como lo hice contigo. Esta vez no me equivocare y seguiré adelante, por ti.


Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...