Ir al contenido principal

Un simple gesto.


Nunca me había parado a reflexionar en como había ido evolucionando mi escritura, mi segunda forma de expresión, mi segunda vida.
Todo fue ocasional, tan solo un simple gesto hizo que me encontrase con este mundo.
Simplemente se que todo sucede por algo, y, es que a día de hoy, sigo pensando que mi vida ha variado en todos los sentidos.
Fuera de la vista al público me siento en una silla y comienzo a escribir lo que puedo llegar a sentir por alguien. Muestro mi lado más íntimo a personas que ni yo mismo se, pero en cierto modo me ayuda a saber quien soy, a cuáles son mis motivos y cuál es mi meta final.
Llevo escribiendo a tu corazón semanas, tal vez meses. Mi mente lleva ocupada por tus ojos tan solo días, y mi corazón lleva ocupado por tu sonrisa una eternidad.
Has llegado cuando no era el mismo, cuando mis sentimientos se volvieron fríos como el hielo, pero date cuenta de algo, tú los has derretido, has derretido mi corazón frente al tuyo. 
Sigo preguntándome qué es eso de la edad, de la libertad, de estar con quien nos plazca. 
Si me miran mal por estar con alguien al que tengo aprecio, a quien me ayuda cuando me derrumbo por ser mayor que yo, que venga y le diré más de mil razones para demostrar que la edad es solo un número.
Yo tan gracioso y tú tan serio. Sigo preguntándome cada mañana qué es lo que te aporto ya que tú lo tienes todo. 
Decidí no confiar en nadie y aquí estoy, en la mesa del salón con una vela alumbrando tú silla vacía y dos copas de vino para celebrar que todo es posible. Sobre todo cuando somos dos polos opuestos, atracción asegurada.
Sigo preguntándome cual es la respuesta a este enigma y por fin la encontré. 
La respuesta se encuentra entre la j y la x.
Simplemente, Te Quiero.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La primera gota

La primera gota cae en el vaso de cristal azulado vacío.  Glup. El sonido de la gota al depositarse en el fondo resuena por toda la habitación sin luz, apagada, triste y desolada. Imaginense esa situación en nuestro interior, la primera gota que recorre todo nuestro yo interior marcando su paso a medida que avanza. imaginen sentarse en una silla mirando a la oscura habitación sin sentir nada, ni tristeza ni alegría... Absolutamente nada. Es más duro no sentir a poder sentirse triste. Cuando no sentimos quiere decir que estamos rotos en su totalidad por dentro, que no brotan lágrimas al llorar por aquello que nos duele, que no quedan risas para amenizar la vida.  No queda nada. Simplemente queda un cuerpo sin sentimiento, con una mirada que intenta encontrarse pero está perdida en el mundo incapaz de volver a conectar con su yo interno. Pero nunca conecta, nunca encuentra. Las ganas están pero no la fuerza. La falta de motivación, la presión del día a día impide que conectemos ...

Navidad.

No había llegado junto a ti cuando el flash se disparó. ¿Te imaginas estar en un ambiente navideño con tus amigos y tu pareja? Pues todos éramos felices. Fuimos a pasar el día a la gran ciudad con el objetivo de olvidar por un día todos nuestros problemas. Todos reíamos y hacíamos fotos como si nunca hubiésemos visto las luces en nuestra vida... Pero a decir verdad yo ya llevaba 4 años consecutivos viéndolas. Y ahora sí, foto navideña para la familia. Te abrazaba mientras tú me hacías el amago del abrazo porque siempre te ha dado vergüenza dar muestras de cariño en público, pero oye, al menos sonreíamos como dos personas muy felices. Antes de ser pareja fuimos muy amigos, sabía lo que pensabas y como te encontrabas con solo mirarte, el brillo tus ojos me hacía especial, como si fuese una reliquia valorada en millones y millones de euros.  Como bien he mencionado no te gustaba darme cariño en público pero nunca me dejabas pasar frío, siempre me sacabas la sonrisa aunque yo no lo pid...

Buscándome

Y bien, dime luna de plata, no se que pretendes hacer con tus acercamientos a la tierra para producir esas fuertes mareas golpeando las rocas que produce una fuerte erosión en ellas, ¿Querrías decirme algo? Era alguien sin destino, sin una luz al final del túnel, ahora, mi vida no tiene ni luces, ni bombillas ni nada, han sido robadas una a una, yo siempre pensaba que andar en la oscuridad era de valientes, que sabía que aunque robaran las bombillas yo podría seguir viviendo en una eterna felicidad, el camino era recto y lo único que sabía era que tenía que continuar el camino y no me perdería. Ahora tengo 4 entradas delante de mi o eso creía, ya que las bombillas habían desaparecido y solo mis ojos eran capaz de distinguir algo entre la fuerte oscuridad, me rindo, no podía seguir luchando contra algo imposible de ganar. Era valiente, mejor dicho, soy valiente, no sabéis nada de mi vida, pero me he enfrentado a todo tipo de situaciones, cuando de verdad había encontrado a ...